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“interconexión” 2025


Desde la Fundación PaEntro Espacio nos acercamos a la noción de innovación desde una postura crítica, que no la reduce únicamente a la novedad tecnológica ni a la visión tecnocrática dominante. Esta postura no es reaccionaria ni nostálgica, pero sí cuestiona el afán de novedad como sinónimo de progreso. Reconocemos que, aunque la innovación ha permitido avances importantes, también ha legitimado prácticas que degradan la vida, blanquean el ecocidio o refuerzan formas sofisticadas de dominación social. Por ejemplo, la integración acelerada de pantallas como herramienta educativa ha generado afectaciones cognitivas y emocionales en la infancia.


Para nosotras, innovar es superar modelos que reproducen desigualdades. En este sentido, propuestas como el decrecimiento económico, que confrontan las lógicas del antropoceno y limitan el desarrollo destructivo del capital, son formas de innovación. Defendemos una definición situada de la innovación: procesos que nacen del contexto y responden a sus condiciones particulares, no a la imitación de modelos externos.


Nuestra propuesta es innovadora porque sitúa al barro como eje simbólico, estético y pedagógico. El barro no es solo materia prima: es suelo, territorio, memoria viva. Inspiradas por autoras como María Puig de la Bellacasa, lo concebimos como entidad relacional y afectiva, capaz de convocar cuidados y guardar memorias. Al caminarlo, olerlo, tocarlo y hablarle, rompemos con el positivismo reduccionista y el cientificismo que justifican el extractivismo, para establecer vínculos simbióticos con el entorno. El barro es también archivo, cuerpo herido por la historia y fuente legítima de saberes. Es, incluso, familia.


Lo innovador no está en la herramienta digital, sino en el dispositivo pedagógico: sensorial, afectivo y comunitario. Esta pedagogía reconoce espiritualidades no hegemónicas, saberes ligados a lo sensible y prácticas negadas como la fabulación, la oralidad o la intuición. En contextos donde lo paranormal y la ritualidad no cristiana han sido silenciados, el proyecto legitima esas experiencias como parte de cosmovisiones válidas y transformadoras.


Proponemos una pedagogía transdisciplinar que entrecruza arte, educación popular, arqueología comunitaria y espiritualidad territorial. Estas formas de aprendizaje, aún poco exploradas en zonas rurales, emergen desde lo situado y desobedecen los modelos escolares autoritarios que reducen el conocimiento a lo racional. Aquí, niños, niñas y jóvenes son reconocidos como artistas en potencia, capaces de narrar su historia desde su experiencia y sensibilidad.


La reapropiación del libro como objeto de poder simbólico es otro gesto innovador. Durante siglos, el libro fue instrumento de imposición colonial y exclusión epistémica. En este proyecto, se convierte en una herramienta contrahegemónica: un libro hecho desde lo local, con voces locales, que subvierte las formas tradicionales de representación. No replica la narrativa nacionalista ni la visión folclorizante del pasado amerindio como ornamento, sino que propone nuevas formas de narrar desde el pensamiento crítico y el sentir comunitario.


La innovación también es reencuentro: entre el territorio y su historia; entre un mamo arhuaco y las urnas fúnebres enterradas en Puerto Mosquito, en un acto ritual que no se realizaba desde hace más de 400 años. Su presencia es reconciliación ancestral y apertura hacia el futuro. Es una forma de narrar y habitar que transforma cuerpos, territorios y formas de vida.


Recuperar prácticas subalternizadas por la hegemonía moderna también es innovar. Esta historia no responde a la lógica de la aceleración ni del espectáculo, sino a la urgencia de reaprender a narrarnos, a escucharnos y a imaginar desde la dignidad territorial. Innovar es crear condiciones para la vida, para la sensibilidad y para la justicia. Es encontrar rutas para sanar heridas coloniales desde lo afectivo y lo colectivo. Y aunque esta propuesta se ancla en lo local, establece un diálogo profundo con luchas del sur global, inspirando otras formas de existencia más allá del poder hegemónico del norte.


Ramón Lineros

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Aguachica, Cesar. Colombia

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